La canción número ocho

Cuando se conocieron él estaba triste y escuchaba música en su mp3.
A ella él le gustó e imaginó lo que hubiera sido conocerle en otro momento más feliz.
Él se dió cuenta de que con ella olvidaba su tristeza así que decidió pasar todo el tiempo posible junto a ella. Ella se sentía feliz de hacerle olvidar aunque solo fuera por momentos.
Un día él la sorprendió regalándole un cd. Ella escuchó la canción número ocho sobrecogida por la mezcla de belleza y tristeza. Cuando le contó que era su favorita de todo el cd él le confesó que también era la suya y que le había regalado el cd porque ésa era la canción que escuchaba en el momento exacto en que se conocieron.
Ella debió darse cuenta de que el que 'su' canción fuese una canción tan triste debía significar algo, era un mal presagio.
Ahora cuando ya todo terminó, incluso el dolor, la canción se ha convertido una mera banda sonora para vender coches, puro marketing.
Quizás sea otra señal que signifique que aquello no valió nada.

4 Comments:
Esta historia me suena, a una amiga mia de NY le pasó algo muy parecido...
El caso es que desde el principio pensé que él no la merecia a ella pero como lógicamente la historia no me pertenecía a mi únicamente le di mi opinión.
Espero que la siguiente canción, del próximo CD sea igual de bella pero alegre... símbolo de buen augurio.
Aidan
Gracias Aidan
Un beso
A mí siempre me gustan las canciones tristes...puede q sea un presagio
Espero que no y que sea un presagio de lo contrario
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