03 septiembre, 2006

El anillo

Aquel día se despedió de él convencida de que nunca más volvería a esa casa y que nunca más volvería a verle.
Por la noche, mientras él dormía a pierna suelta ella no había parado de darle vueltas a su situación y decidió que debía acabar con ello. Sin embargo, no pensaba decirle nada a él, no merecía ni una despedida.
De este modo se fue, con una sensación agridulce al saber que sería la última vez.
Al llegar a su casa se dió cuenta de que le faltaba su anillo. Se lo debía haber dejado en casa de él. Si hubiera sido un anillo cualquiera lo hubiera dado por perdido pero estaba cargado de recuerdos, era de alguien a quien quiso mucho y que la quiso mucho y no podía deshacerse de él.
Le llamó y él le confirmó que el anillo estaba en la mesilla de noche. Quedó el pasarse a recogerlo al día siguiente.
Cuando volvió a esa casa, la determinación que la acompañaba el otro día desapareció por completo y volvió a caer en sus redes, en sus halagos, en sus besos y caricias.
Cuatro años después él todavía ignora que ella, una vez, le dejó.

11 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Apuesto que aunque fuese ella quien le dejó hace cuatro años, aún hoy lleva el anillo puesto. Dile que se lo quite y que se libere de una vez, hay muchos anillos esperándola aún.

7:13 p. m.  
Blogger InelegantLove said...

Denuedo ¿cuándo vuelves al blog? que actualizas menos que yo, que ya es decir...
Besos

2:04 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Puff es que no sé qué escribir, me das alguna idea?, tengo las neuronas aburridas y adormecidas y se me están contagiando al resto de las moléculas de mi cuerpo.

9:18 p. m.  
Blogger InelegantLove said...

Anda, anda, seguro que te ha pasado algo interesante este verano que se pueda contar.
Y si no seguro que se te ocurre alguna bonita historia inventada.
Y si no, como buscador de 'princesa' puedes hacer un artículo de opinión sobre esta noticia de actualidad:
http://www.elpais.es/articulo/revista/agosto/Solteros/bordo/crucero/Mediterraneo/elpporcul/20060830elpepirdv_12/Tes/
Ayer lo vi en tv y aluciné...

2:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Cambiemos el anillo por una pulsera,y estoy metida de lleno en la historia!!aysss!1vaya lio!!.

besos

12:32 a. m.  
Blogger InelegantLove said...

Vaya, vaya...
En la historia original en la que se basa se trataba de un colgante.
Está claro que antes de abandonar una casa/hombre hay que revisar que se va una con todo puesto ;)
Besos

11:38 a. m.  
Blogger Leon said...

Los objetos a veces nos mantienen agarrados a cosas que no deberían. Y sí, las devoluciones posteriores son muy peliagudas. Da igual lo que sea (un cuadro, un paraguas o un champú) pero suelen ser dolorosas.

12:29 p. m.  
Blogger Unknown said...

iba a decir que esa historia me recuerda mucho a una que me contaron, pero la interesada ya ha comentada :)
un beso

7:01 p. m.  
Blogger InelegantLove said...

León:
Y no solo los objetos, muchas veces nos aferramos a relaciones por la hipoteca, por el qué dirán, etc ... es complicado...

Tatú:
Mira que me has salido enteradillo tú :P
Un beso, duque

12:50 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Qué chulo el fragmento! Lo que está claro es que para escapar hay que cortar con todo, incluso con los anillos, colgantes y pulseras. Dejarlo todo atrás, con un par.

1:37 p. m.  
Blogger InelegantLove said...

Gracias joperri_mason
Ahí está la cuestión, a veces hay que echarle un par y sacar fuerzas de donde no las hay...

10:31 p. m.  

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