28 octubre, 2005

Ella le dice:

Me encanta escucharte. Todo lo que dices. Cómo lo dices.
No puedo dejar de mirar tus labios. Ansío tocarlos.
Me derrito cuando me miras así.
Ojalá me dieras un abrazo bien fuerte, de los que dejan sin respiración, largo, muy largo.
Quisiera acariciarte.
Me gusta que me hagas reir.
Nadie me hace sonreir tanto como tú.
Creo que me estoy enamorando de tí.
Ella le dice a diario todo esto y mucho más.
Él nunca responde.
No responde porque ella sólo se atreve a decírselo con la mirada.
Y él, aunque intuye muchas de estas cosas y desea que sean ciertas, no se atreve a creérselas.



mirada

27 octubre, 2005

Coraza

Thierry Gounaud
Foto: Thierry Gounad, portada del libro 'Windows on the World' de Frédéric Beigbeder

Nadie se da cuenta de lo que le pasa porque resulta difícil imaginar que algo tan fugaz pueda dejar una marca tan duradera así que guarda su dolor para sí mismo, temiendo que alguien se de cuenta. Disimulando cada día. Dibujando una sonrisa que no es real. Y temiendo que el dolor acabe por desbordarle y se derrumbe ante los demás.
Y eso le aterroriza. Supondría romper esa coraza de orgullo que con tanta paciencia se ha construido.
Se cree muy fuerte con esa coraza. No sabe que, si la necesita, es porque en realidad es muy débil. Cree que con ella está a salvo, pero es mentira, ese dolor es la prueba de que es inútil dicha coraza.
Para lo único que ha servido es para que los demás le tengan por frío, hermético e inaccesible cuando en realidad es todo corazón.

25 octubre, 2005

Miedo de mis deseos



Ten cuidado con lo que deseas porque lo puedes conseguir...

24 octubre, 2005

2046 (Wong Kar-Wai)

Todos los recuerdos son surcos de lágrimas.

Todos los recuerdos son surcos de lágrimas




A mi también me gusta que la historia tenga un final feliz pero no sé escribirlo. Hace algunos años tenía un final feliz al alcance de la mano pero lo dejé escapar.

Tenía un final feliz al alcance de la mano pero lo dejé escapar



El amor es una cuestión de oportunidad. No sirve de nada conocer a la persona idónea demasiado pronto o demasiado tarde.

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23 octubre, 2005

Palabras

Ella le ve dedicarle a otra las mismas palabras bonitas que le dedicó a ella no hace mucho tiempo.
Es doloroso, muy doloroso.
Pero no puede evitar mirar así que lo único que le queda es esperar a que dejen de doler esas palabras. Al fin y al cabo, solo son eso, palabras.

22 octubre, 2005

La foto

broken picture, broken love
Aunque a ella no le gustaba mucho, a él le encantaba esa foto, era su favorita, así que ella le regaló una copia que él colgó con cariño junto a su cama, para que le hiciera compañía las noches en las que no dormían juntos.
Ahora que todo terminó a ella siente una dolorosa punzada en el corazón al imaginarle rabioso rompiendo la foto en pedazos.

20 octubre, 2005

Lo más difícil no es olvidar.

Lo más difícil al terminar no es olvidar.
Olvidar cuesta mucho, sí. Pero cuando ya lo has conseguido es mucho más difícil llenar el vacío que queda a continuación.
Ese pequeño rinconcito que primero llenas de amor y, cuando no queda más remedio, de recuerdos de amor después se queda hueco y da frío.
Hay quien puede seguir adelante con ese vacío y hay quien consigue llenarlo con más facilidad. Pero también estamos los malditos, aquellos a quienes se nos hace imposible vivir con ese vacío y nos cuesta un mundo encontrar cómo o con quién llenarlo.

17 octubre, 2005

Lágrimas

Te voy a devolver la planta que me regalaste.
Me he cansado de regarla con mis
l
á
g
r
i
m
a
s
por ti...

11 octubre, 2005

El tren

Día tras día le veía en el tren.
Ambos lo esperaban en la misma zona del andén y subían al mismo vagón.
A ella él le gustó desde el primer momento. No era nada por nada en concreto, en realidad él era todo lo opuesto a su prototipo y sin embargo, le gustaba.
Todos los días se le comía con la mirada e imaginaba sobre él las cosas que no podía deducir, inventándose así un hombre ideal en la figura de aquel desconocido.
Él, a pesar de las persistentes miradas de ella, ignoraba su existencia. Durante tres meses no dirigió su mirada hacia ella.
Pasados esos tres meses pasó algo que lo cambió todo. Despreocupadamente él se sentó junto a ella. Ella mantuvo la calma en apariencia, porque por dentro era todo nervios. Trataba de no mirarle de reojo, no moverse ni hacer nada que pudiera delatar su nerviosismo.
Cuando menos lo esperaba él se dirigió a ella y le preguntó si el libro que llevaba le estaba gustando. Ella le dijo que sí y él le comentó que era uno de sus favoritos.
A partir de ese día se sentaron siempre juntos y comenzaron una amistad que terminó en noviazgo.
Ella nunca le dijo que llevaba meses observándole, enamorada sin conocerle.
Él nunca le dijo que era aquel niño callado y torpe al que rompió el corazón en el colegio a los nueve años, antes de cambiar de ciudad. Nunca le dijo que durante todos estos años conservó su foto y que en cuanto volvió a su ciudad lo primero que hizo fue buscarla. Nunca le diría que cogía ese tren solo por coincidir con ella. Y nunca le diría que prefirió esperar a que ella diera el primer paso para tener la certeza de que ella también le escogiera, como él la escogió a ella hace ya tantos años.

07 octubre, 2005

Agridulce

agridulce


Los dulces besos de ayer son los amargos recuerdos de hoy

Corazón de piedra

Cansado de que doliera tanto, convirtió su corazón en piedra creyendo que así dejaría de doler. Se equivocó.
Con cada nuevo golpe, el corazón de piedra se iba agrietando más y más hasta que una esquirla de amor piedra terminó por matarle.



corazón de piedra


Fotografía: Corazón de piedra de José Luis Santalla

06 octubre, 2005

La canción número ocho

belleza y tristeza
Cuando se conocieron él estaba triste y escuchaba música en su mp3.
A ella él le gustó e imaginó lo que hubiera sido conocerle en otro momento más feliz.
Él se dió cuenta de que con ella olvidaba su tristeza así que decidió pasar todo el tiempo posible junto a ella. Ella se sentía feliz de hacerle olvidar aunque solo fuera por momentos.
Un día él la sorprendió regalándole un cd. Ella escuchó la canción número ocho sobrecogida por la mezcla de belleza y tristeza. Cuando le contó que era su favorita de todo el cd él le confesó que también era la suya y que le había regalado el cd porque ésa era la canción que escuchaba en el momento exacto en que se conocieron.
Ella debió darse cuenta de que el que 'su' canción fuese una canción tan triste debía significar algo, era un mal presagio.
Ahora cuando ya todo terminó, incluso el dolor, la canción se ha convertido una mera banda sonora para vender coches, puro marketing.
Quizás sea otra señal que signifique que aquello no valió nada.

04 octubre, 2005

Como el humo

humo
Tomas una decisión y en un instante se desvanece todo lo que habías decidido, como el humo...

Foto de Graham Jeffery, tomada de File Magazine.

01 octubre, 2005

Inesperado y sin razón

duele

Cuando es inesperado y sin razón duele más. Mucho más.